Richard Li: Creo que es importante que Hong Kong no se convierta en otra ciudad china

18/08/2008 1 comentario
Richard Li y su padre

El intento del magnate Richard Li de crear una fortuna por sus propios medios, sin la ayuda de su padre, se ha convertido en todo un culebrón.

Li, el hijo pequeño de Li ka-Shing, el hombre más rico de Asia, comenzó montando un imperio de medios de comunicación con una inversión multimillonaria de su padre. Su éxito en la gestión de una compañía local de televisión contribuyó a la expansión del imperio. Star TV ofreció a Asia las primeras emisiones vía satélite en una región dominada por los controles gubernamentales de los medios de comunicación. Posteriormente se la vendió a New Corp de Rupert Murdoch por 950 millones de dólares en 1995. Dos años más tarde llegó la crisis financiera y el negocio sufrió una gran caída para los Li y para el resto de los participantes en el sector.

Internet ofrecía entonces nuevas posibilidades y la apuesta de Li por la Red lo llevó de nuevo a la cresta de la ola. Compró un distribuidor de equipamiento de telecomunicaciones y lo llamó Pacific Century Cyber Works con la intención de convertirlo en la empresa de internet número uno en Asia. Sus ambiciosos planes para la compañía llegaron a su cumbre cuando consiguió arrebatarle a su rival SingTel de Singapur la empresa denominada Cable and Wireless HKT en 2000. Hoy en día es una de las compañías telefónicas más grandes de Hong Kong, pero nunca logró lo que Li esperaba cuando explotó la burbuja tecnológica en 2000.

Sus diversas compañías todavía llevan el sello "Pacific Century" hoy en día, lo que indica su estrecha relación con los negocios de los medios de comunicación y las telecomunicaciones de Hong Kong, pero muchos afirman que carecen de un enlace clave: China.

La amenaza de China

Li admite que existen riesgos a pesar de los numerosos casos de éxito. Cree que los inversores deberían andar con los ojos bien abiertos.

La China continental, con su rápido crecimiento, dice Li, es como cualquier otro país desarrollado en el que el gobierno está haciendo reformas económicas.

Li habla también de la posición frágil de Hong Kong como un territorio administrativo especial de China.

«Tenemos un país transparente, una prensa libre. Aunque los periódicos antigubernamentales han sufrido reducciones en sus beneficios y la autocensura es evidente durante los últimos años, debemos prestar especial atención a este tipo de cosas, ya que si las perdemos, el efecto sería tremendo.»

Li afirma que está seriamente preocupado de que Hong Kong pierda su relevancia como centro financiero frente a las ciudades emergentes de China como Shanghái y Shenzhen.

«Creo que es importante que Hong Kong no se convierta en otra ciudad china. Nuestros salarios pueden llegar a ser hasta 20 veces más altos que en China en trabajos de baja cualificación, de modo que es muy importante que mantengamos nuestra situación.»

Preocupación sobre Estados Unidos

Sin embargo, China no es la única preocupación de Li. Richard Li afirma que Asia no será inmune a la crisis sub-prime de Estados Unidos. El dólar de Hong Kong está vinculado al dólar estadounidense, y el banco central de Hong Kong ha rebajado los tipos de interés al mismo tiempo que la Reserva Federal de Estados Unidos, a pesar de encontrarse en entornos económicos radicalmente distintos. Todo esto está provocando una burbuja inmobiliaria que podría explotar de forma espectacular, como sucedió hace 10 años en la crisis financiera asiática.

Li ha tenido éxito en sus inversiones inmobiliarias en Hong Kong y en otros lugares de Asia. La venta del edificio de PCCW en Tokio por 1.700 millones de dólares marcó un récord en el sector inmobiliario de Japón. Sin embargo, Li no suele hablar del tema, tal vez porque le trae recuerdos de una operación inmobiliaria polémica que llevó a cabo hace ocho años en primera línea de la costa de Hong Kong. La operación, que no siguió el cauce normal de una subasta, causó protestas de la población contra el gobierno del entonces jefe del ejecutivo Tung Chee-hwa. Li lo transformó en Cyberport, una empresa comercial e inmobiliaria de tecnología punta.

Ricos y pobres

Una de las cosas que le molesta a Richard es que lo comparen con su padre Li ka-Shing, presidente de dos de las mayores compañías de Hong Kong: Cheung Kong y Hutchison Whampoa. El equipo de relaciones públicas de Richard Li se esfuerza en destacar que el préstao que recibió de su padre para comprar Star TV fue devuelto con intereses. Cuando su padre lo ayudó en una complicada transacción relacionada con su intento de venta de su participación en PCCW en 2006, Richard se irritó notablemente.

Li afirma que se encuentra cada vez más incómodo con la gran diferencia entre ricos y pobres en Hong Kong. Según una medición reciente del coeficiente Gini, que mide la diferencia entre ricos y pobres, el salto entre los que tienen mayor poder adquisitivo y los que lo tienen menor es el más grande del mundo. Li argumenta que esto podría dañar la estabilidad social y la competitividad.

«Si alcanzar el sueño de Hong Kong se convierte en una mera esperanza, nuestra sociedad sufrirá»

«¿Cuál sería el sueño de Hong Kong? No sería distinto al del sueño americano, en el que un hombre cualquiera de la calle puede trabajar duro, ser capaz de ahorrar y usar dichos ahorros para montar un pequeño negocio», explica Li.

Los bajos salarios de Hong Kong y el alto coste de vida están impidiendo a la mayor parte de la población crear un negocio.

Si permanecemos en esta situación, no sólo sufriría la estabilidad, sino que afectaría a todo Hong Kong, y su competitividad e innovación se verían mermadas.

Medios de comunicación e internet

Li nunca ha ocultado su idea de reactivar el fervor de la era de internet. Una de sus últimas apuestas en los últimos años es Now Broadband TV. Se trata de una compañía de televisión IP (IPTV) que ofrece una serie de canales a un precio notablemente inferior al de los proveedores de cable tradicionales.

Afirma que ha tenido suerte de que su empresa se haya convertido en la cadena de TV por internet más grande del mundo pero también achaca esto a toda su trayectoria y su trabajo en el sector durante muchos años.

«Hemos trabajado intensamente para construir infraestructuras de fibra óptica subterráneas, de modo que, cuando lanzamos IPTV, fue relativamente más sencillo que en otros territorios», afirma Li.

Su entusiasmo por todos los asuntos relacionados con los medios de comunicación es también evidente en el orgullo con que habla de las actividades de su colega y amiga Winnie Yu. Yu, una personalidad muy conocida de la radio en Hong Kong y vicepresidenta de Hong Kong Commercial Radio está llevando a cabo un proyecto en el distrito más pobre del territorio, Tin Shui Wai, para ayudar a los niños más desfavorecidos en prácticas en cadenas de radio y televisión que resultarán en posibles trabajos futuros de estas personas en el sector.

«Acabo de recibir un mensaje de texto de ella en el que dice que el equipo que trajo de Tin Shi Wai ha ganado una campaña antidroga del gobierno», afirma Li.

Li admite que, aunque él era un poco vago en la escuela, le reconforta saber que la gente más joven tiene la oportunidad de llegar a alcanzar lo que desean si se esfuerzan y trabajan por ello.

Es conocido el hecho de que Li no se graduó en la Universidad de Stanford, a pesar de que en PPCW afirmaban lo contrario.

Superboy

El hombre que fue apodado «Superboy» por la prensa de Hong Kong por ser el hijo de «Superman» Li, ha recorrido un largo trayecto. En la actualidad, es seguido por la prensa local por su supuesto romance con una joven y prometedora actriz de Hong Kong. También lo denominan el «súper soltero de oro» por permanecer soltero. Es un término popular que se utiliza para describir a un hombre sin compromiso muy rico, y en el caso de Li, se ganó el adjetivo «súper» por valer más de 1.000 millones de dólares.

Li continúa expendiendo su imperio mediático con su última adquisición, el laureado Hong Kong Economic Journal, por el que pagó 35 millones de dólares por una participación del 50% el año pasado. El periódico, que ha sido uno de los más importantes en Hong Kong durante 33 años, puede representar una muestra de su gusto por combinar los medios de comunicación modernos con los más tradicionales.

  1. Carlos

    Vaya figura este Richard Li...

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