¿Sorpresas en la Asamblea Nacional China?

Asamblea Nacional China
4/03/2008

Unos 2.250 delegados de la Asamblea Nacional china (ANC) se reúnen desde mañana miércoles en la descafeinada sesión legislativa que, cada año, refrenda milimétricamente las decisiones tomadas con anterioridad por el Partido Comunista chino (PCCh), que es quien en China monopoliza el poder en exclusiva.

La sesión del Legislativo comunista, que comenzará con el consabido discurso de intenciones de primer ministro, Wen Jiabao, se presenta este año con un claro perfil bajo, ya que no se espera la rúbrica de la Cámara a ninguna ley especialmente relevante.

El año pasado, por ejemplo, vio la histórica aprobación de la ley que reconoce la propiedad privada en China. Con todo, ello no significa que la ANC de este año esté exenta de interés.

De entrada, porque supone el último gran acontecimiento político antes de los Juegos Olímpicos que se celebrarán en agosto en la capital china.

Ello ha tenido la consecuencia esperada en forma de seguridad más férrea que nunca: la céntrica y turística plaza de Tiananmen, donde se ubica el Gran Palacio del Pueblo en el que se desarrollará la sesión legislativa, ha sido cerrada a cal y canto.

50.000 policías en "alerta especial"

Y los alrededores están literalmente tomados por la policía, el Ejército y agentes de paisano. La prensa china advierte que los 50.000 policías de la capital están en alerta especial y que la seguridad se ha completado con “varios cientos de miles” de voluntarios más.

Especialmente estrecha es la vigilancia policial a los disidentes y a los peticionarios, ese ejército de miles de desheredados que, llegados desde la China rural después de sufrir abusos de poder y de distinta índole en sus lugares de origen, deambulan por el laberinto burocrático de Pekín en busca de justicia.

Debate abierto en la prensa

Esa seguridad a prueba de bombas contrasta, paradójicamente, con el debate abierto en una parte de la prensa china, en la que se considera óptimo el momento actual para que China pueda iniciar algunos pasos hacia su reforma política.

Varias son las razones que arguyen dichos medios: por un lado, que en la nueva ANC habría este año una mayor presencia de la llamada quinta generación de líderes chinos, la que en cinco años relevará a Hu Jintao y a Wen Jiabao como presidente y primer ministro al frente del país.

De hecho, en la última sesión plenaria del PCCh, celebrada el pasado otoño, ya se produjo la irrupción a la cima del partido único de las figuras más relevantes de esa quinta generación, considerada más joven e internacionalizada, mejor preparada y que ha vivido prácticamente toda su vida adulta en una China bajo reformas capitalistas.

Precisamente, los analistas chinos creen que el aniversario de la Política de Apertura y Reforma que lanzó Deng Xiapoing en 1978 (poco después de la muerte de Mao Zedong), del que se cumplirán 30 años a final de año, supone un momento propicio para que arranquen las reformas políticas. China está madura, advierten.

Creación de "superministerios"

En este sentido, se cree que la ANC pueda servir para anunciar la unificación de distintos ministerios y la creación de varios "superministerios". Mao Shoulong, profesor de Administraciones Públicas en la Universidad del Pueblo, señala a Ecodiario que “existen demasiados ministerios. La reforma clave para China actualmente es la de la estructura de la organización interna”.

Fang Ning, vicedirector del Instituto de Políticas de la Academia china de Ciencias Sociales, el más importante think-tank chino, coincide en que la reforma de la estructura política del Estado "es una necesidad". Después de 30 años de reforma económica, apunta, "el sistema debe adaptarse a ese desarrollo. Ahora necesitamos un Gobierno que dé servicio a la sociedad", declara a elEconomista.es.

Quienes en China defienden posiciones democráticas esperan que el 30º aniversario de la reforma económica y los Juegos Olímpicos obren el milagro en el PCCh para que éste comparta con la sociedad una parte de su poder.

"Democracia inalcanzable a corto plazo"

"La democracia es inalcanzable en China a corto plazo. Pero en los próximos 10 a 20 años, será una buena oportunidad para China. Debemos aprovechar esa oportunidad o, al contrario, el país experimentará turbulencias", explica Liu Shanying, investigador de la Academia china de Ciencias Sociales.

Con todo, aunque el ANC que comienza mañana podría brindar algún gesto simbólico a la ansiada apertura política, se antoja imposible que implique el inicio de un viaje democrático sin retorno. Hoy por hoy, el monopolio del poder por parte del PCCh es total.