Irak está a punto de restablecer un contrato de 11 años con China valorado en 1.200 millones de dólares, su acuerdo más importante respecto al petróleo desde la invasión de 2003, según indicó un responsable del ministerio correspondiente el pasado martes.
El contrato establece nuevos términos sobre el acuerdo alcanzado entre China e Irak durante el régimen de Saddam Hussein en 1997. A diferencia de aquel acuerdo, que incluía los derechos de producción compartidos, el nuevo es un contrato de servicios, en función del cual China sería pagada por su trabajo en el pozo petrolífero de Ahdab, al sureste de Bagdad, pero no participaría como socio en los beneficios obtenidos.
Hussein al-Shahristani, ministro de petróleo de Irak, completará las negociaciones cuando viaje a China a finales de esta semana o principios de la próxima. Shahristani estuvo en Polonia con otros ministros del ramo para estudiar su sector petrolífero.
En una entrevista aparecida el martes en al-Noor, un sitio web de noticias iraquí, Shahristani afirmó que Irak había decidido que el contrato anterior con China National Petroleum Corporation, era válido pero que estaba abierto a la negociación.
«El contrato chino fue firmado con el régimen anterior», afirmó, «Es válido. Es injusto porque se trataba de un contrato de producción compartida. Hemos negociado con ellos durante un año. Lo hemos transformado en un contrato de servicios.»
A pesar de las sanciones económicas impuestas por las Naciones Unidas, Irak disponía de contratos con cinco compañías petrolíferas extranjeras —China, Rusia, Indonesia, India y Vietnam— antes de la invasión americana en 2003. Desde entonces, el gobierno iraquí ha estado estudiando cómo cumplir con dichos contratos.
«Después de una larga negociación, hemos decidido que aquellos contratos petrolíferos se debían reconsiderar. No se podían aceptar como estaban porque la situación ha cambiado, el precio del crudo ha cambiado y el régimen es nuevo», indicó Thamir al-Ghadban, antiguo ministro de petróleo que asesora al primer ministro Nuri Kamal al-Maliki.
«Alcanzamos este consenso, que se debían revisar aquellos contratos», afirmó.
Tres compañías disponían de contratos de producción compartida para los pozos petrolíferos en Irak, aunque el gobierno iraquí mantiene que Saddam Hussein había revocado el contrato con el gigante petrolífero ruso Lukoil para uno de sus mayores pozos.
«Respecto al contrato ruso, el régimen anterior lo había firmado por motivos políticos y lo canceló por motivos políticos también», explicó Shahristani en la entrevista en al-Noor. «Este pozo petrolífero será dispuesto en concurso público con la máxima transparencia».
Los otros contratos se están discutiendo, explicó Ghadban, pero el acuerdo con China era el más urgente. Irak quiere el petróleo del pozo de Ahdab —que se espera que produzca alrededor de 90.000 barriles por día— para suministrar una estación eléctrica planificada en la provincia que se prevé una de las mayores de Irak.
En los contratos por servicio, las compañías suministran soporte técnico y asesoramiento sobre la gestión de la producción petrolífera. Seis contratos de servicio más —con ExxonMobil, Shell, Total, BP, Chevron y otras compañías petrolíferas más pequeñas— habrían sido anunciados a finales de junio, pero se han estancado en las negociaciones. La duración de dichos contratos, que han originado críticas internacionales por ser establecidos fuera de la competencia internacional, se ha recortado de dos años a uno, lo que ha provocado que algunas de las compañías interesadas reconsideren su posición.
Los contratos no son especialmente lucrativos, pero se han considerado como una vía para establecer relaciones con un país con una de las producciones de petróleo más grandes del mundo.
«Algunas de las compañías han indicado que el periodo de un año es suficiente para que la inversión merezca la pena», afirmó Charles Ries, consejero de economía en la Embajada Americana en Bagdad, y citó la decisión de Anadarko Petroleum Corporation de abandonar sus planes para firmar un contrato de servicios.
«Parece que, tal como están las cosas, probablemente no continuarán con la mayor parte de los contratos», comentó Ries refiriéndose al gobierno iraquí, aunque luego añadió: «Algunas de las compañías, sin embargo, esperan continuar las negociaciones».









24/08/2008 - 10:25 pm
Está visto que al final siempre se llevan la pasta los mismos.
30/08/2008 - 9:56 pm
Claro, ninguna novedad. Los que cortan el bacalao son siempre los mismos. Vaya colección de ladrones y atracadores.